¿QUÉ DICEN?

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Paloma Olavide, alumna del curso MBSR con Amanda Blackley. Enero-marzo 2018. Zentro Yoga (Barcelona)

El día en el que el Mindfulness y yo nos encontramos

Hace siete años un cáncer de mama removió los cimientos sobre los que yo había asentado mi feliz vida de esposa, madre de seis hijos y médico de profesión. Fue una lucha intensa. Cirugía, quimioterapia, radioterapia, todo pasaba a gran velocidad y yo me sentía como una heroína de cine luchando ante ese desconocido. Tan solo un año y medio después de acabar el tratamiento, contra todo pronóstico, mi enfermedad avanzó y me diagnosticaron metástasis óseas y hepáticas.

El programa de entrenamiento en conciencia plena –Mindfulness- empezó pronto a darme ideas para mejorar ese ansiado “día a día”. He aprendido a llenar mi mente con las experiencias del momento, a buscar sensaciones y emociones presentes aquí y ahora. Puedo dejar apartados mis pensamientos sobre el futuro relacionado con mi enfermedad con mayor frecuencia y así me ahorro muchas “anticipaciones” que puede ser que ocurran pero que puede ser que no sucedan jamás.

Muchas veces intentaba ocupar mi tiempo para no pensar y el Mindfulness me ha ayudado a no tener miedo a estar sola conmigo misma. Intento entrenarme para que mi cabeza esté en las cosas cuando ocurren, sin anticiparme.

Las pruebas, los controles médicos continuados, la incertidumbre que rodea cada nueva exploración, van a seguir formando parte de mi vida pero de mi depende cómo vivir esos momentos, los previos y los posteriores. He comprobado que una resonancia magnética o una mammagrafía pueden pasar más rápidamente si tomo conciencia plena de ese momento, si no lo analizo y acepto vivirlo como es (y no como me gustaría que fuese), si no juzgo la situación sino que simplemente “permito” que sea así.

He aprendido a ser amable conmigo misma, a quererme más y a “agradecer”. Si al levantarme por las mañana empiezo el día agradeciendo todo lo que tengo, me he dado cuenta de que “lo que no tengo” (una salud excelente, ausencia de dolor o molestias, capacidad para hacer la misma vida personal y profesional que tenía antes de la enfermedad, etc.) se hace más pequeño. Pongo en primer plano lo que tengo, aquí y ahora, en este momento.

Con este testimonio quiero animar a todos los que se encuentran en una lucha similar a explorar otros caminos en la mente para conseguir ser felices con todo lo que tenemos, aunque una de esas cosas sea una dura enfermedad. Ojalá hoy sea el día en el se encuentren el Mindfulness en sus vidas.

No puedo acabar estas reflexiones sin agradecer, desde lo más profundo de mi ser, todos los sentimientos y enseñanzas que Amanda Dawn me ha transmitido.

Mi querida Amanda, gracias por compartir conmigo tu saber, tu estar y tu corazón.



︎
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